Alimentos para prevenir y aliviar las llagas en la boca

En clinica dental Asensio Odontología Avanzada queremos cuidar de ti. Una de las dolencias más habituales son las llagas bucales que, a pesar de que no son graves, sí que son realmente molestas y pueden ser indicador de algunas carencias o déficits nutricionales a los que deberíamos prestar atención. Su causa también puede relacionarse con cambios hormonales o estrés emocional o bien pueden producirse por un arreglo dental o por una alergia.

En cualquier caso sí que podemos ofreceros algunas claves para prevenirlas o bien para aliviar el malestar que producen siguiendo algunas pautas dietéticas:

-Vitamina B2 o riboflavina, se encuentra en alimentos como la leche y el pan. Su carencia se relaciona también con la anemia y algunas afecciones de la piel

-Vitamina B3 o Niacina, la puedes encontrar en las carnes rojas y blancas, pescados, cereales, cacahuetes, lácteos y huevos

-Ácido fólico: muy abundante en lentejas, habas y guisantes. Su carencia es habitual en mujeres embarazadas

Las llagas son molestas, pero se pueden prevenir con una alimentación adecuada
Las llagas son molestas, pero se pueden prevenir con una alimentación adecuada

-Vitamina B12 o cobalamina. Presente en carnes, mariscos y lácteos.

-Vitamina C: su carencia provoca la inflamación y el sangrado de las encías, se encuentra en frutas y verduras

Por otro lado, para evitar que aumente el dolor, se recomienda evita los alimentos muy calientes, duros o muy condimentado

-Vitamina C. Su carencia no provoca úlceras bucales, pero sí encías inflamadas y sangrantes. Se localiza en los cítricos, sobre todo, y en todo tipo de frutas y verduras. Las personas fumadoras tienen a menudo necesidades mayores de vitamina C.

Por otra parte, se deben evitar los alimentos muy calientes, duros o muy condimentados para impedir que aumente el dolor.

La llagas bucales o aftas no tienen porqué requerir tratamiento, el dolor disminuye en unos cuantos días, pero su curación puede acelerarse con enjuagues bucales suaves, con enjuagues de agua y sal o agua y bicarbonato y aplicando sobre las llagas un algodón con agua oxigeneda rebajada con agua. También se recomienda el uso de aloe vera después de 15 minutos tras cepillarse los dientes, esta planta tiene un poder antiinflamatorio y reconstituyente que ayuda al alivio de las distintas afecciones.

Todos estos métodos pueden aplicarse cuantas veces se quiera y, a mayor frecuencia, más rápida será la curación, según información revisada por la URAC, American Accreditation HealthCare Commission.

En cualquier caso si las molestias persisten e impiden hacer una vida normal se deberá acudir a consullta, al igual que si éstas se repiten demasiado a menudo.